20 cosas que hacer y ver en Róterdam en dos días

Róterdam no es la típica ciudad holandesa con casas antiguas, tranquilos canales o pocos coches circulando por sus calles.

En efecto, es completamente diferente al resto de ciudades de Holanda, con un carácter propio que la hace única.

Pero no siempre ha sido así.

La segunda ciudad más grande de Holanda fue como el resto, pero la II Guerra Mundial la dejó hecha escombros salvándose apenas un par de edificios históricos.

Cuando llegó la hora de reconstruirla, decidieron hacerlo a su manera y arquitectos de todo el mundo plasmaron sus ideas más atrevidas en el skyline de la ciudad. Desde ese momento la ciudad pasó a convertirse en un referente arquitectónico con los edificios más extraños de todo el planeta.

Pero la ciudad, a parte de ser puntera en arquitectura, era fría y gris, marcada por el devenir industrial de su importante puerto.

Poco a poco, la ciudad se fue remodelando y hoy día, tras un profundo lavado de cara, se ha convertido en la ciudad más trendy del país y para muchos la ciudad modelo del futuro.

Y es que si antes su arquitectura era básicamente para sorprender, hoy día lo hace para convertirla en una de las ciudades más sostenibles del mundo con proyectos ya terminados o algunos sobre la mesa que han llevado la arquitectura sostenible a otro nivel.

Así pues, os contamos que 20 cosas que verhacer en Róterdam en 2 días:

1. Alucinar con las famosas Casas Cubo

Comenzamos con el que es posiblemente el icono más famoso de la ciudad: las Casas Cubo (Kubuswoningen).

Diseñadas y levantadas en 1984 por el arquitecto Piet Blom, su intención era la de crear un pueblo dentro de la ciudad con viviendas que tuvieran forma de árbol.

Para ello, Blom realizó un experimento arquitectónico que consistía en girar 45º el cubo convencional de una vivienda y colocarlo sobre pilares hexagonales. Esta innovación fue la que le permitió crear las viviendas con formas similares a árboles. En total se levantaron 32 casas cubo y que en conjunto forman el llamado “Bosque de Blaak”.

Como podéis imaginar, este lugar es un imán para los aficionados a la fotografía de arquitectura, quienes disfrutarán buscando líneas, nuevas perspectivas y las perfectas formas geométricas.

Es en uno de sus extremos y mirando para arriba, donde obtendrás la famosa forma de estrella.

Si te interesa como son estas casas por dentro puedes visitar la casa museo Kijk-Kubus. En ella podrás experimentar que se siente vivir en esta estructura tan poco convencional o ver como, entre otras cosas, se las apañan a la hora de comprar el mobiliario.

💶 Precio: 3 €

🕓 Horario: 11:00 a 17:00

Otra opción es alojarte en el Stayokay Hostel Rotterdam.

No es de extrañar que por construcciones como esta, la ciudad se haya convertido en un referente de la arquitectura.

2. Visitar el impresionante Markthal

Sin abandonar la plaza en la que se ubican las Casas Cubo, nos encontramos con otro de los iconos arquitectónicos de Róterdam, éste recién incorporado a la lista (fue inaugurado en 2015).

Hablamos del Markthal, el mercado más grande de Holanda y el primero cubierto del país.

A pesar de su inmenso tamaño, lo que más sorprende es la forma de su estructura, una especie de túnel con forma de herradura que te dejará con la boca abierta.

Pero por si fuera poco, su interior nos vuelve a sorprender con un techo que en sí ya es una propia obra de arte.

Es “El Cuerno de la Abundancia“, un gigantesco puzzle de 4.500 piezas con representaciones a todo color de frutas, flores e insectos.

¡Una pasada!

Por supuesto, visita obligada en Róterdam.

3. Cruzar su puente más famoso: Erasmusbrug

Después de visitar las Casas Cubo y el inmenso Markthal, nos vamos al otro icono arquitectónico de la ciudad: el Erasmusbrug.

800 metros de puente colgante que une la zona norte con la sur y que es capaz de levantarse para permitir el paso de grandes barcos y transatlánticos.

El Puente de Erasmo se sostiene a través de un único pilón de acero de 135 metros de altura y 40 cables de acero en un ejercicio de ingeniería prodigiosa.

Pero lejos de ser o no un puente largo, es su peculiar forma y silueta lo que lo ha hecho mundialmente famoso y ser apodado como “El Cisne” (De Zwaan).

Una maravilla que verás sí o sí en tu visita a la ciudad.

4. Contemplar la ciudad desde el Euromast

Esta torre, construida en 1960 para una exposición de horticultura, es la estructura más alta de Rotterdam y la segunda del país gracias a sus 185 metros de altura.

Desde arriba se tienen unas espectaculares vistas de toda la ciudad que alcanza, en los días claros, hasta los 80 kilómetros permitiendo incluso ver la ciudad belga de Amberes.

La torre está dividida en dos niveles, el primero a 100 metros de altura donde se ubica el restaurante y el mirador al aire libre.

Desde aquí, subiremos al Euroscoop, un ascensor panorámico giratorio que nos llevará hasta los 185 metros de altura y que nos brindará de unas vistas aún más espectaculares.

Y si quieres vivir una experiencia inolvidable, puedes alojarte en alguna de sus dos lujosas suites, eso sí, a un precio también inolvidable.

No te puedes marchar de Rotterdam sin disfrutar de estas magníficas vistas.

💶 Precio (solo pago con tarjeta):

  • Adultos: 10,25 €
  • Niños (4 – 11 años): 6,75 €
  • Rotterdam Welcome Card: 25% de descuento
  • Holland Pass: gratis con 1 crédito de plata

🕓 Horario:

  • Abril a Septiembre: 9:30 a 22:00
  • Octubre a Marzo: 10:00 a 22:00

ℹ️ Información:

www.euromast.nl

5. Conocer los motivos por el que De Rotterdam es un edificio único

Levantado en 2013, De Rotterdam es otra de la joyas arquitectónicas de la ciudad y el edificio más grande Holanda gracias a los 160.000 metros cuadrados que conforman las tres mastodónticas torres conectadas entre sí y que alcanzan los 150 metros de altura.

Se trata, literalmente, de una ciudad vertical y de hecho, es la zona más densamente poblada del país.

Como se puede ver, sus tres torres (West Tower, Mid Tower y East Tower) están alineadas de forma irregular, dotando al edificio de diferentes formas y perspectivas que cambiarán según desde donde lo estemos viendo.

Otro de los aspectos que hace realmente interesante a este edificio es su eficiencia energética.

De Rotterdam es un edificio sostenible, capaz de autoabastecerse de energía gracias a sus paneles solares y turbinas eólicas. Y para la refrigeración y calefacción del edificio, se utiliza el agua del río Maas a través de un novedoso sistema de canalización.

Al igual que los otros iconos arquitectónicos de la ciudad, De Rotterdam cambió por completo la fisionomía de su skyline, formando ya parte de la típica postal de la ciudad.

Si os interesa conocer más sobre este complejo, podéis reservar esta visita guiada que os permitirá recorrer su interior y contemplar las vistas desde su espectacular mirador.

6. Admirar el resto de su arquitectura

Tras mencionar las famosas casas cubo, el impresionante Markthal, el estilizado Erasmusbrug o el mastodonte del De Rotterdam, pensarás que la arquitectura de Rotterdam no da para más.

Pues ni mucho menos.

Ya hemos dicho un par de veces que Róterdam es meca de la arquitectura más moderna y vayas por donde vayas, siempre habrá un edificio que nos sorprenda.

Ya, desde muy atrás, tuvo el honor de tener el primer rascacielos de Europa, la Witte Huis, construido en el año 1898.

Hoy día, y año tras año, se van levantando estructuras de las más variopintas con proyectos que han hecho de Rotterdam como la Mejor Ciudad Europea según los Premios de Urbanismo.

¿Qué edificios nos podemos encontrar?

Pues por ejemplo el barrio de Wilhelminapier, que antaño era un muelle decadente, hoy es el lugar en el que se están levantando los edificios más impresionantes de la ciudad.

Uno de ellos es el rascacielos Montevideo con 43 pisos de altura.

Muy cerca, nos encontramos con otro edificio que destaca en el skyline de la ciudad, sobretodo durante la noche: el KPN Telecom Building. Sin duda, unos de los más originales de Róterdam y no solo por su forma, sino también por su fachada, una gigantesca pantalla led con diferentes animaciones, una de ellas con la palabra R’DAM.

Otro punto obligado en la arquitectura de Rotterdam es su espectacular Estación Central.

Vete a la Stationsplein y sabrás por qué.

Sin duda, ese vértice apuntando a los dos rascacielos colindantes se te quedará grabado en tu retina.

Terminamos con otro tipo de arquitectura mucho más funcional y que nada tiene que ver con todo el anterior: el Boobing Forest.

También llamado Recycled Park es una iniciativa única en el mundo en la cual, a través del uso de materiales reciclados, han levantado todo un parque flotante en el mismo Rijnhaven.

Como podéis ver, Rotterdam es única en términos de arquitectura y tiene el punto de mira puesto en un futuro que va muy ligado a un mundo más eficiente y responsable.

Sobre la mesa hay proyectos que pronto verán la luz como son las granjas flotantes autosuficientes, huertos urbanos y por supuesto, edificios que cambiarán de nuevo por completo el skyline de esta moderna ciudad.

7. Disfrutar de un safari gastronómico en el Fenix Food Factory

Ubicado en unos viejos almacenes portuarios del barrio de Katendrecht (en los años 60 era donde se guardaban los materiales del crucero que unía Rotterdam con Nueva York), Fenix Food Factory es un espacio culinario en el que podrás comprar productos frescos y saludables directamente a sus productores.

Iniciativa de siete jóvenes productores y emprendedores del sector gastronómico, en su interior nos encontraremos con diferentes puestos de comida como la quesería artesanal Booij Kaasmakers;

la panadería tradicional Jordy’s Bakery;

el puesto de verduras y frutas  De Keuken van Rechtstreex;

o el bar de cervezas artesanas Kaapse Brouwers entre otros.

Además, hay algunas tiendas como la librería Bosch & De Jong especializada en libros de cocina.

Como no, también se puede comer en su interior, con una decoración vintage que le da ese toque industrial que tanto nos gusta.

Nosotros no dudamos en probarlo y como podéis ver con la foto, ¡comimos de maravilla!

En el exterior hay varias terrazas con amplias mesas, cómodos asientos y unas magníficas vistas al Hotel New York y al área de Wilhelminapier que como podéis imaginar, estarán a reventar durante los días de buen tiempo.

La verdad, es que es un sitio que merece una visita.

ℹ️ Información:

www.fenixfoodfactory.nl

8. Retroceder en el tiempo visitando el histórico barrio de Delfshaven

Como ya dijimos al principio, Rotterdam fue brutalmente bombardeada durante la II Guerra Mundial y la mayoría de sus edificios quedaron hecho escombros. Después de la guerra, lejos de volver a la ciudad de antes, se apostó por una reconstrucción vanguardista.

Por ello, es difícil o prácticamente imposible encontrar al menos una calle o un par de manzanas que hayan conservado su aspecto previo a la guerra.

Uno de estos rincones es Delfshaven, el antiguo puerto de Delft.

Si bien Delft está a más de 10 kilómetros de aquí, el puerto se construyó como necesidad de tener una salida al río Maas y así no tener que pagar impuestos a la ciudad de Rotterdam. Es por ello, que hasta el año 1886, Delfshaven era una zona independiente de ésta.

Ciertamente, pasear por estas calles es como retroceder en el tiempo, pudiéndonos hacer una idea de como era esta ciudad antes de la guerra.

Aquí encontrarás históricos edificios como la iglesia Pelgrimvanderskerk, lugar de reunión de todos los peregrinos antes de cruzar el océano para llegar a América en el 1620.

Pero sin duda alguna, lo que más llama la atención es el pintoresco molino de grano De Distilleerketel.

Se trata de unos de los mejores lugares de Rotterdam para pasear tranquilamente, contemplando los detalles de sus edificios antiguos o a los antiguos navíos que hay atracados en el canal.

Por cierto, es aquí donde también se encuentra la única cervecería municipal de la ciudad llamada, como no, De Pelgrim.

Visita obligada.

9. Cenar en la animada Witte de Withstraat

Y es que esta es una de las calles más ambientadas de la ciudad, especialmente los fines de semana.

Aquí encontrarás galerías de arte, tiendas y sobre todo bares y restaurantes con las terrazas a tope durante los meses de verano.

Nosotros nos decantamos por el de menor presupuesto pero era por una sencilla razón, probar el mejor kapsalon de la ciudad.

Hablamos del Jaffa Shoarma, un local de comida rápida que es conocido por cualquier roterdamés.

Por cierto, el kapsalon es una forma de comer kebab que solo encontrarás en esta ciudad.

¡Todo un clásico en las noches de Róterdam!

10. Pasear por la ciudad en bicicleta

En Róterdam, como en cualquier otra ciudad holandesa, la bicicleta es un medio habitual de transporte con carriles bici prácticamente por todos lados.

Así pues, ¿por qué no unirte a ellos alquilando una bicicleta?.

Conseguir una bicicleta es tarea fácil ya que hay multitud de empresas de alquiler repartidas por la ciudad. Incluso en la propia estación central podrás conseguir una por unos 6,5 € al día. En cuanto a los hoteles, también hay muchos que disponen de este servicio.

Si lo tuyo es montar en bicicleta, hay varias rutas ya prefijadas que podrás descargar o comprar en la propia Oficina de Turismo.

La más destacadas son:

  • La Ruta Verde (Parkenroute) que recorre los parques y zonas verdes de la ciudad.
  • La Ruta Roaming Rotterdam que te llevará por los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Si no lo quieres hacer por libre, también tienes la opción de contratar algún tour guiado siendo los mejor valorados los de Inside Rotterdam, Urban Guides o Bike and Bite.

Sin duda alguna, será una de las mejoras formas de moverte por la ciudad yendo a rincones algo más alejados del centro o recorriendo de una forma divertida sus puntos más emblemáticos.

11. Conocer sus dos puertos

Róterdam siempre ha sido uno de los puntos portuarios más importantes de Europa y hoy día nos encontramos con dos puertos claramente diferenciados: Europort y Oudehaven.

El primero es el puerto moderno, el más grande de Europa y el tercero en actividad del mundo. Poca broma con este laberinto de grúas y containers que se extiende hasta los 40 kilómetros y que es pieza básica en el intercambio de mercancías entre Europa y el resto del mundo.

Como podéis imaginar, visitar el puerto de Róterdam por libre es casi imposible así que lo mejor es contratar un paseo en barco para conocerlo cómodamente.

El segundo, el Oudehaven, es el puerto histórico de la ciudad, ubicado muy cerca de las casas cubo y la Witte Huis. Podríamos decir que poco queda de él, siendo ahora más bien una especie de puerto recreativo con algunos barcos antiguos, terrazas y zonas para pasear.

De hecho, todo el centro de Rotterdam está rodeado de muelles similares donde atracan tanto barcos antiguos como modernos.

Ciertamente, es como si la ciudad fuese un puerto en sí misma.

Y si hablamos de puerto, no nos podemos olvidar de visitar el Hotel New York, ubicado en el área de Wilhelminapier. Aquí era donde estaba la antigua sede central de la línea Holland América y desde donde cientos de miles de emigrantes partían hacia Nueva York en busca de una vida mejor.

12. Cruzar sus puentes

Róterdam con tantas penínsulas e islas está repleta de puentes.

Al principio hablábamos del Erasmusbrug como icono de la ciudad pero hay otros puentes que bien merecen al menos visitarlos.

Uno de estos puentes históricos es el de Guillermo (Willemsbrug), un impresionante puente rojo de 318 metros de longitud que data del año 1878, aunque su aspecto actual es del 1981, cuando fue totalmente renovado.

Antes de que existiera el Erasmusbrug, esta era la principal conexión entra la zona norte y sur de la ciudad.

Te recomendamos que lo cruces ya que desde su parte central se obtienen unas excelentes vistas de los dos perfiles de la ciudad.

Muy cerca del Willemsbrug se encuentra otro histórico puente aunque en esta ocasión se trata de puente ferroviario. De Hef (Koningshavnbrug) es una mole de acero con dos torres de 60 metros que elevaba las vías para permitir el paso de los barcos.

Esta vía, que conectaba Noordereiland y el barrio de Feijenoord, cayó en desuso en 1994 tras la construcción del túnel Willemsspoort estando a punto de ser destruida. La población protestó tanto que al final fue declarado Monumento Nacional siendo hoy día un legado de la era industrial de Róterdam.

La siguiente parada es en esta ocasión un puente peatonal, el Rijnhavenbrug que une desde 2012 los barrios de Wilhelminapier y Katendrecht, justo a las puertas del Fenix Food Factory.

Lo que antes se tardaban unos 30 minutos a pie, hoy día se hacen en no más de 5 minutos. Pero lo que realmente hacen interesante a este puente es que a pesar de su tamaño, también es levadizo.

Os he enumerado tres puentes completamente diferentes, pero en Rotterdam hay muchos más, a parte de los que está por venir.

Os animo a descubrirlos por vosotros mismos.

13. Hacer una excursión a Kinderdijk

Si bien Róterdam no cumple con los estereotipos que tenemos de Holanda, muy cerca de ella, a apenas 15 kilómetros, está el pequeño pueblo de Kinderdijk, donde podrás visitar unos de los conjuntos más grandes de molinos tradicionales que se han podido conservar.

Hasta 19 molinos del siglo XVIII que servían para canalizar el agua y prevenir las inundaciones de la zona y que hoy día es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

¡Esto si que es Holanda en estado puro!

El paisaje es simplemente magnífico, con pequeños senderos y puentes de madera que permiten ir de canal en canal.

Lamentablemente no nos hizo el mejor tiempo que queríamos pero oye, Holanda también es lluvia y mal tiempo así que de una tacada, tuvimos dos de las cosas más típicas del país. 🙂

La verdad es que este lugar es una pasada y no deberías perdértelo por nada en el mundo.

Para llegar a este precioso lugar solo tienes que coger un Waterbus (nº20 o 201) desde el muelle del Erasmusbrug. El trayecto apenas dura 30 minutos.

Importante: la entrada a los senderos es libre y gratuita, aunque si tu intención es visitar el interior de los molinos, ver las exposiciones o montarte en un barca panorámica, tendrás que comprar algunas de las modalidades de entradas que hay.

ℹ️ Información:

www.kinderdijk.com

14. Relajarse en el Het Park

El Het Park, ubicado muy cerca del Euromast, es uno de los parques más antiguos e importantes de Rotterdam y el lugar perfecto para desconectar de la ciudad.

Fue construido en el año 1852 siguiendo el estilo inglés con amplios espacios, frondosos jardines y lagos artificiales, lo que es lo mismo, una dulzura para los ojos.

En su interior también hay restaurantes con amplias terrazas e instalaciones que permiten montar exposiciones y festivales de verano.

Sin duda, este rincón es el lugar preferido por los locales en los días soleados.

15. Visitar un huerto urbano de azotea

Ubicado en la parte más alta del Schieblock, un edificio de trabajo colectivo, The Dakakker es el huerto urbano de azotea más grande de Europa.

Se trata de un proyecto medioambiental que intenta marcar el camino que deberían tomar las ciudades en un futuro lo más cercano posible.

En él se cultivan verduras, frutas, hierbas y flores comestibles que son utilizadas por el restaurante que se ubica en la propia azotea, el Op Het Dak. El resto de productos que abastecen al restaurante provienen de agricultores y productores regionales que garantizan la máxima frescura.

Y esa fue nuestra misión, probar los deliciosos platos de este singular restaurante vegetariano.

La comida estaba bastante buena y junto a lo inusual del lugar, vivimos una experiencia inolvidable.

La verdad, es que esta idea del huerto urbano en la azotea es de lo más sostenible y no sólo por traer la naturaleza y biodiversidad a la ciudad, sino también por aprovechar el agua de la lluvia o actuar como capa aislante natural haciendo que el edificio esté más fresco en verano y más cálido en invierno. Incluso hay una colmena de abejas, necesarias para la polinización del huerto y el entorno.

Una experiencia única que recomendamos al 100%.

🕓 Horario:

  • Martes a Domingo: 8:30 a 17:00
  • Lunes: cerrado

16. Hacer un free tour

Reserva este free tour para conocer, de la mano de un guía y de forma cómoda y sencilla, algunos de los lugares más emblemáticos de Róterdam.

17. Contemplar el atardecer

No te puedes marchar de Róterdam sin contemplar un buen atardecer desde algunas de las orillas del río Nuevo Mosa (Nieuwe Maas).

Desde la orilla sur podrás ver como los últimos rayos de sol del día se reflejan en las cristaleras del skyline norte de la ciudad

Por supuesto, te recomendamos que cruces el Erasmusbrug para ir a la otra orilla y ver como se va iluminando esta maravilla arquitectónica junto al resto de edificios que conforma el otro skyline de la ciudad.

¡Tendrás ante ti la postal más espectacular de la ciudad!

Será la mejor forma de terminar el día.

18. Madrugar para disfrutar del amanecer

Como no, en nuestra lista de cosas que hacer en Róterdam, no podía faltar un buen amanecer.

Os recomendamos que vengáis de nuevo a las orillas del río Nuevo Mosa pero ahora para pasear en la más absoluta tranquilidad.

Sin tráfico, sin ruido.

La ciudad sola para ti.

Merecerá la pena el madrugón. 🙂

19. Visitar la isla Noordereiland

Te recomendamos visitar esta tranquila isla histórica por una sencilla razón: sus fantásticas vistas al puente Erasmusbrug.

Tendrás que andar un poco para llegar a su extremo pero ya os digo que merece la pena.

¡Casi tocarás el puente!

Allí encontrarás una especie de escultura/plataforma que da mucho juego para las fotos.

Y lo mejor, es que estarás prácticamente solo ya que es un rincón poco conocido.

Uno de los mejores lugares para relajarse en Róterdam.

20. ¿Días extra? Haz una excursión a alguna ciudad cercana

Si vas a estar más de dos días en Rotterdam, te recomendamos que hagas una excursión a algunas de sus ciudades cercanas como por ejemplo Delft, La Haya o incluso la zona costera de Hoek van Holland.

Nosotros en cambio, os proponemos que hagáis una excursión de un día a Utrecht

La cuarta ciudad del país está a poco más de  30 minutos de trayecto en tren y a diferencia de Róterdam, ésta si cumple el perfil de típica ciudad holandesa.

De hecho, Utrecht es famosa por tener más bicicletas que habitantes y es que mires por donde mires, siempre estarán presentes siendo una de ciudades más bike-friendly de Europa.

Pero Utrecht es mucho más que una ciudad de bicicletas.

Su centro histórico es precioso, con edificios pintorescos, tranquilas calles peatonales y unos canales que para muchos son de los más bonitos de Holanda.

Y por si fuera poco, también es una ciudad con mucha vida, gracias sobre todo a su importante universidad.

Sin duda, esta es una gran opción para hacer una excursión de 1 día.

Información Práctica

¿Cómo llegar a Róterdam?

Puedes llegar a la ciudad desde los tres principales aeropuertos del país:

  • Aeropuerto Rotterdam-La Haya: el autobús nº 33 te llevará al centro de la ciudad.
  • Aeropuerto de Ámsterdam (Schiphol): desde el mismo aeropuerto podrás tomar un tren Intercity Direct que te llevará a la ciudad en poco más de 35 minutos. También existe la opción de un tren común que tardará casi 1 hora.
  • Aeropuerto de Eindhoven: ve a la estación central de Eindhoven y desde allí toma el tren. Te llevará 1 hora y media de trayecto.

Para más información sobre los trenes de Holanda: www.ns.nl

¿Cómo moverse en Róterdam?

En Róterdam, debido a su fisionomía, seguramente tengas que moverte en algún medio de transporte:

  • Bicicleta: sin duda, el medio más común entre los locales, como buena ciudad holandesa que es. Como dijimos más atrás, toda la ciudad está adaptada para moverse en ellas.

    • Transporte público: para utilizar el metro, los tranvías o los buses; tendrás que adquirir una Ov-Chipkaart, la tarjeta chip que sirve para toda Holanda. La tarjeta cuesta 7,5 € y tendrás que ir cargándola de dinero a modo de monedero. Los billetes sencillos son muy caros, así que lo mejor es que utilices las tarifas de pases diarios.

    • Watertaxi: además de los taxis de toda la vida, en Rotterdam hay una red de taxis acuáticos por el mismo precio que uno normal y como podéis imaginar, llegarás mucho más rápido según el que trayecto que hagas. Estas barquillas forman parte del paisaje de la ciudad.

¿Dónde dormir en Róterdam?

La oferta hotelera de Róterdam es amplia y con presupuestos para todos los bolsillos.

Nosotros nos alojamos en el Art Hotel Rotterdam, un hotel de 4 estrellas ubicado en el barrio de Feijenoord. La verdad, es que a pesar de ser algo antiguo en instalaciones (supongo que a cosa hecha), cumplía con todas nuestras necesidades.

Lo mejor es el acceso al metro, justo en la puerta del hotel y que te llevará al centro en poco más de 3 paradas.

No obstante, si eres de alojarte en hostels, el King Kong Hostel es la estrella de este tipo de alojamientos, sobretodo al estar en pleno meollo de la zona más animada de la ciudad, la calle Witte de Withstraat.

Si quieres reservar una habitación a un precio económico, puedes hacerlo directamente aquí.

Oficina de Turismo

La principal Oficina de Turismo está ubicada en Coolsingel 110 y en ella podrás informarte de todas las rutas, actividades y eventos que puedes disfrutar durante tu visita.

Rotterdam Welcome Card, ¿merece la pena?

Si tu intención es visitar los museos y atracciones de la ciudad, os recomendamos que miréis esta tarjeta turística.

Hay varias opciones:

  • Tarjeta sólo descuentos (5€)
  • Tarjeta con descuentos y transporte público incluido. Las hay de 1, 2 y 3 días (12 €, 18 € y 23 €)

Al final, estas tarjetas de descuentos con trasporte público vienen a costar más o menos lo mismo que un pase diario de transporte, así que si vas a visitar museos y atracciones, te ahorrarás algunos euros con los descuentos.

Puedes adquirir tu Rotterdam Welcome Card directamente a través de este enlace.

ℹ️ Información:

www.rotterdam.info

Patrocinio del viaje

Este viaje fue posible gracias a Minube y la aerolínea KLM con motivo de la celebración del centenario de esta histórica compañía.

Junto a Eva de www.organizotuviaje.com y Jorge de www.donviajon.com,  fui unos de los 3 embajadores de la compañía, participando en un intenso #minubetrip que nos llevó a Róterdam y Utrecht.

Los destinos no fueron por casualidad.

KLM, compañía holandesa, tenía que celebrar su centenario en su país de origen y para ello eligió dos ciudades que representan perfectamente su filosofía. Por un lado Utrecht, una ciudad histórica, como la compañía y por otro lado, Róterdam una ciudad moderna y sostenible, justo hacia donde mira ahora KLM.

De hecho, KLM es una de las compañías más comprometidas con el medio ambiente con varias políticas de sostenibilidad que son dignas de aplaudir.

Una de ellas es reducir la huella ecológica de sus vuelos plantando un árbol por cada billete. También han implementado medidas en sus procesos diarios como por ejemplo, un sistema especial de lavado de aviones que permite el ahorro de 8 millones de litros de agua al año; el uso de biocombustible en algunas de sus rutas; o el reciclaje de todos los residuos generados durante los vuelos.

Hay muchas más medidas que os animo a conocer en www.klmvuelasostenible.com.

En cuanto a la experiencia del vuelo, nada malo os puedo contar la verdad. Todo lo contrario: snacks a bordo en Economy Class , puntualidad, buen servicio, limpieza, …

¡Así da gusto volar!

Ha sido un placer formar parte de este proyecto.

¡Gracias!

 

1 comentario en “20 cosas que hacer y ver en Róterdam en dos días

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