10 cosas que ver y hacer en Heidelberg en un día

En el corazón de Baden-Wurtemberg y a orillas del río Neckar, está Heidelberg, considerara como la ciudad más romántica de Alemania.

Antigua capital del Palatinado, Heidelberg es una ciudad súper animada y llena de vida, gracias a los miles de universitarios que llenan las facultades de la que es la universidad más antigua de Alemania.

Pero como hemos dicho, la ciudad desprende romanticismo y melancolía por cada uno de sus rincones, siendo su castillo en ruinas un gran ejemplo de ello.

No es de extrañar que escritores de la talla de Mark Twain o Goethe, entre otros, buscasen la inspiración entre sus calles y montañas.

Gracias a su reducido tamaño, es una ciudad que se puede visitar y ver lo esencial perfectamente en un día.

Así pues, os contamos 10 cosas que debéis ver y hacer sí o sí en Heidelberg en un día:

  1. Castillo de Heidelberg
  2. Königstuhl
  3. Kornmarkt
  4. Marktplatz
  5. Iglesia del Espíritu Santo
  6. Hauptstrasse
  7. Altstadt
  8. Antigua Universidad de Heidelberg
  9. Alte Brücke
  10. Philosophers’ Walk

1. Visitar el Castillo de Heidelberg

El Schloss de Heidelberg es el monumento más importante de la ciudad y además, visible desde casi todos los puntos.

Y es que esa era su función, la de vigilarla desde lo alto de la montaña.

En su origen comenzó siendo una fortificación, allá por el siglo XIII, aunque en los siglos siguientes comenzó a ampliarse hasta convertirse en la residencia de los que gobernaban en la ciudad, los Condes Palatinos de la dinastía Wittelsbach.

Pero como podéis ver, el castillo de arenisca roja parece que se cae a pedazos y es que tras varias guerras e incluso varios rayos, lo dejaron muy deteriorado.

De hecho, se dice que es “la ruina más famosa de Alemania”.

Eso sí, tras varias remodelaciones parciales que se hicieron a principios del siglo XX, es posible visitar algunas partes de la fortaleza, estancias y jardines.

En definitiva, un enorme complejo arquitectónico de gran valor histórico que sí o sí debes visitar.

Para subir, puedes hacerlo a pie (aunque son bastantes escalones), bus o coche. No obstante, si tienes intención de entrar al interior del castillo, debes saber que el ticket incluye el viaje en funicular.

La entrada nos da la bienvenida con un grandioso patio gótico-renacentista (Schlosshof) desde el cual se accede a cada una de las partes que se pueden visitar como por ejemplo el Museo de la Farmacia, la Bodega o la Sala del Rey.

Desde el patio central también podemos ver lo que queda del Ottheinrichsbau, con una de las fachadas más bonitas del país y que data de mediados de siglo XVI.

Dentro del propio castillo, en la bodega, podemos contemplar el barril más grande del mundo, el Grosses Fass.

Una exageración en el que caben más de 220.000 litros de vino y en el que se tuvieron que utilizar 130 troncos de roble.

De verdad, una burrada y bastante curioso.

Aunque para nosotros, el rincón más interesante del castillo es su mirador.

Cuenta con unas vistas espectaculares de toda la ciudad, con la impresionante iglesia Heiliggeistkirche, los tejados rojos de los edificios y las colinas del bosque de Odenwald al otro lado del río Neckar.

¿Las mejores vistas de la ciudad?

Podrían ser, pero ya adelantamos que hay otras mejores… 😍

💶 Precio:

  • Entrada al Museo de la Farmacia, Bodega y Patio + Funicular: 9€ (4,5€ reducida). Incluido con la Heidelberg Card.
  • Entrada a las estancias (solo con visita guiada): 6€ (3€ reducida).

🕓 Horario:

Abierto todos los días, aunque cada elemento del castillo tiene un horario distinto que van desde las 9:00 hasta 17:00.

ℹ️ Información: www.schloss-heidelberg.de

2. Tomar el funicular para subir al Königstuhl

El mismo funicular que lleva al castillo (Bergbahnen Heidelberg), tiene una segunda parada mucho más arriba de la montaña.

Se trata de Königatuhl (Silla del Rey), una montaña de más de 500 metros con unas vistas impresionantes.

Además, está rodeado de senderos, siendo muy frecuentado por los locales, tanto para hacer deporte como para desconectar del ajetreo de la ciudad.

Nosotros, lamentablemente, nos quedamos con las ganas de subir, ya que la niebla hizo acto de presencia y no se podía ver prácticamente nada.

3. Ver la Kornmarkt

Muy cerca de la entrada al funicular está la Plaza del Grano, una de las plazas principales que hay en el centro histórico.

Durante la Edad Media era aquí donde se realizaba el antiguo mercado de cereales e incluso había un hospital que aunque ya no existe, la silueta de su capilla aún está marcada en el suelo.

Hoy día lo más destacable de la plaza es una bonita estatua de la Virgen llamada Madonna y un perfecto encuadre del castillo entre los edificios.

4. Vivir el ritmo de la ciudad en la Marktplatz

Se trata de la plaza más importante de Heidelberg y toma el nombre por el mercado que lleva instalándose aquí desde la Edad Media.

El mercado se instala las mañanas de los miércoles y sábados y en él encontrarás toda clase de productos frescos y flores.

En centro de la misma, está la Fuente de Hércules (Herkulesbrunnen) y en uno de los laterales, el Ayuntamiento (Rathaus).

En verano, la plaza se llena de terrazas y buen ambiente siendo el mejor lugar para hacer un break con una buena cerveza.

No hay que dejar de fijarse en las fachadas de los edificios que rodean la plaza, las mejores de la ciudad. La del Hotel Zum Ritter (Casa del Caballero) merece mención a parte y es que es considerada la más bonita de la ciudad.

La razón de ello es que fue de las pocas mansiones renacentistas que sobrevivieron a las guerras contra los franceses.

5. Visitar la Iglesia del Espíritu Santo

Heiliggeistkirche, ubicada en la misma Marktplatz, se trata de la iglesia más importante de Heidelberg.

Ya desde el mirador del castillo se podía intuir la gran envergadura que tiene frente al resto de edificios del centro.

Imaginaos desde la misma plaza.

Se levantó en el siglo XIII aunque su actual aspecto lo consiguió tras una remodelación en el siglo XV, pasando a estilo gótico.

Y lo más importante, nunca ha sido dañada por las innumerables guerras que han afectado a la ciudad.

Hay que decir que es una iglesia tanto católica como protestante e incluso tuvo un muro de separación para las dos congregaciones y que se mantuvo en pie durante más de 200 años.

Como en la mayoría de templos, también se puede subir a su campanario para ver la ciudad desde las alturas.

Por cierto, en la base de la iglesia, adosados a los muros, hay unos pequeños puestecillos bastante pintorescos que venden regalos y objetos religiosos.

💶 Precio:

  • Templo: gratis
  • Campanario: 2 €

🕓 Horario:

  • Lunes a Sábado: 11:00 a 17:00
  • Domingo y festivos: 12:00 a 17:00

ℹ️ Información: www.kihd.de

6. Pasear por Hauptstrasse

Se trata de la calle comercial más importante de la ciudad, la cual atraviesa todo el Altstadt.

En ella, encontrarás las mejores tiendas de Heidelberg.

A lo largo de sus 1600 metros de esta calle peatonal se van sucediendo boutiques, restaurantes, cafés, galerías e incluso un pequeño cine de época.

Y cómo no, siempre estará a rebosar de turistas y locales que se mezclan para comprar o simplemente pasear mientras los músicos callejeros marcan el ritmo.

De todas las tiendas, la más llamativa es Käthe Wohlfahrt, de decoración de navideña y que está presente en otras ciudades de Alemania, como Rothenburg ob der Tauber o Nuremberg.

A lo largo de la calle también hay algunos edificios importantes, como Iglesia de la Providencia (Providenzkirche), la Casa del Gigante (Haus zum Riesen), un bonito palacio barroco que data siglo XVIII, o el Palacio Morass, en el que se encuentra el Museo del Palatinado (Kurpfälzisches).

7. Perderse por el resto de Altstadt

Y es que la Ciudad Vieja, encuadrada entre el río Neckar y el castillo, es mucho más que Hauptstrasse o la Markplatz.

Cuenta además, con pequeños callejones que os animamos a explorar y en el que podrás encontrar restaurantes, pequeñas tabernas, edificios barrocos, tiendas y rincones escondidos.

Hay que decir que aunque la ciudad quedó prácticamente destruida por las guerras contra los franceses de finales del siglo XVII, durante la Segunda Guerra Mundial apenas fue dañada y por tanto pudo conservar la esencia de sus edificios antiguos.

No dudeis en visitar Jesuitenkirche, la iglesia jesuita de estilo barroco y que cuenta con una bonita fachada y un interior en el que predomina el blanco. Es muy común que haya algún ensayo con el órgano en funcionamiento.

💡Nuestra recomendación es que os apuntéis a este free tour en el que seguro os descubren más rincones u os cuentan anécdotas interesantes de la ciudad. También puedes contratar este paseo de 1,5 horas con guía.

8. Visitar la Antigua Universidad de Heidelberg

Fundada en el año 1386 es la universidad más antigua de Alemania y una de las más prestigiosas.

Está ubicada en el lado sur de Hauptstrasse, en la Universitätsplatz (Plaza de la Universidad). En ella, está el edificio de la Universidad Vieja que cuenta con un Museo y la Rectoría.

El complejo universitario alberga además una de las bibliotecas más antiguas de Alemania e incluso una iglesia, la Peterskirche, la más antigua de Heidelberg.

Pero sin duda, el lugar más curioso de la ciudad universitaria es la Studetenkarzer (Cárcel de Estudiantes), ubicada en Augustinergasse.

Los alumnos que se metían en peleas, robaban o se emborrachaban, pasaban aquí unos diítas reflexionando. De hecho, estuvo en funcionamiento hasta el año 1914 y hoy día se pueden visitar algunas de sus «celdas» llenas de pintadas.

Lo curioso, es que pasar por aquí se convirtió en una especie de bautismo por el que debían pasar todos los estudiantes alguna vez.

Una visita muy original.

💶 Precio:

  • Ticket combinado que incluye la visita al Museo de la Universidad y la Cárcel de Estudiantes: 4 €
  • Cárcel de Estudiantes (si está cerrado el Museo de la Universidad): 3€

ℹ️ Información: www.uni-heidelberg.de

9. Cruzar el Alte Brücke

El Alte Brücke (Puente Viejo) o Puente de Carlos Teodoro es, junto con el castillo, los símbolos de la ciudad.

Cualquier postal de Heidelberg incluirá la silueta de este precioso puente y la espectacular puerta medieval con sus dos torres gemelas (Brückentor) de 28 metros de altura.

Esta puerta formaba parte de la antigua muralla de la ciudad e incluso las torres fueron utilizadas como celdas de prisión.

El puente fue construido en el 1788, aunque no es el primero y es que previamente han habido varios puentes, pero como estaban construidos de madera, era bastante frecuente que se dañaran e incluso que se derrumabaran con las fuertes crecidas del río.

Hasta que Carlos Teodoro mandó construir uno de piedra, ya en condiciones, siendo hoy día uno de los puentes más bonitos de Europa.

Sin duda, es la opción más gratificante para cruzar el río Neckar y por supuesto, algo imprescindible en tu viaje.

Por cierto, junto a la puerta medieval hay una escultura de un mono (Brückenaffe) que dicen que si la tocas traerá riqueza. Sea o no verdad, todo el mundo se hace una foto con ella ya que se puede meter la cabeza y hacer «un poco mono».

10. Alucinar con las vistas desde el Philosophers’ Walk

De todo lo que se puede hacer en Heidelberg, subir por el Philosophers’ Walk fue sin duda lo que más nos gustó.

No hay mejor panorámica de la ciudad y si encima es a final del día, conseguirás probablemente la mejor foto del viaje, con el perfil del castillo, el puente y las casas iluminándose poco a poco.

El nombre, como podéis imaginar, es debido a que antiguamente los profesores de la universidad venían hasta aquí para relajarse o buscar inspiración.

Eso sí, la subidita se las trae, ya que son más de 200 metros de intenso ascenso a través de un camino empedrado que te llevará hasta la cima de la Montaña Sagrada (Hailigenberg).

Pero como hemos dicho, merece muchísimo la pena.

Sin duda, la mejor forma de despedirse de Heidelberg es contemplando estas espectaculares vistas.

Información Práctica

Heidelberg Card, ¿merece la pena?

Como en muchas otras ciudades, Heidelberg cuenta con una tarjeta turística con la que podéis ahorrar algo de dinero.

Ahora bien, ¿merece la pena?

Pues como siempre decimos, dependerá del tipo de visita que quieras hacer.

La Heidelberg Card incluye:

  • Un pase gratuito para el funicular del castillo.
  • Entrada al patio del Castillo, la Bodega y el Museo de la Farmacia.
  • Transporte ilimitado en bus y tranvía.
  • Descuentos en el resto de museos y atracciones.
  • Descuentos en tiendas y restaurantes.
  • Una guía de la ciudad.

El precio dependerá de la modalidad:

  • 1 día: 17€
  • 2 días: 19€
  • 4 días: 21€
  • Familiar: 40€

Puedes adquirir la Heidelberg Card en cualquiera de las Oficinas de Turismo, algunos hoteles o directamente desde aquí.

Cómo llegar a Heidelberg

Heidelberg está ubicada entre dos grandes ciudades de Alemania: Frankfurt y Stuttgart.

Así que la opción más frecuente es llegar por avión a algunos de esos dos aeropuertos, en especial el de Frankfurt, uno de los más grandes del mundo.

Ojo, que Frankfurt tiene también otro aeropuerto, el de Hahn y que está mucho más alejado y solo con conexión con autobús.

Desde el aeropuerto principal de Frankfurt puedes tomar un tren (45-60 minutos), un autobús (hora y media) o cómo hicimos nosotros, alquilar un coche para combinar la visita de Heidelberg con otras ciudades y pueblos.

¡Cómo se disfrutan las carreteras alemanas!

Reserva un coche de alquiler al mejor precio directamente desde este enlace.

Y si no os queréis complicar la vida, también puedes contratar esta Excursión desde Frankfurt con guía y transporte incluido.

Alojamiento

En Heidelberg encontrarás hoteles para todos los presupuestos, desde lujosos 5 estrellas hasta hostels con habitaciones compartidas. Eso sí, la oferta no es tan extensa y por tanto, es casi obligado reservar con antelación, sobre todo en temporada alta.

Nosotros nos alojamos en el Staycity Aparthotels, ubicado cerca de la estación de trenes.

El hotel estaba genial, con todo los servicios que uno puede necesitar y con bastante espacio en la habitación.

El único pero es que tal vez estaba algo lejos del centro, siendo necesario tomar el transporte público. Puedes reservarlo al mejor precio desde aquí.

No obstante, siempre recomendamos que hagáis una búsqueda general para encontrar el alojamiento que mejor se adapte a vuestras necesidades y gustos.

Pues hasta aquí todo lo que podéis ver y hacer en esta animada ciudad del sur de Alemania.

Esperamos que esta mini-guía os sirva de ayuda para la visita y si todavía no estaba en tus planes, os convenza para ello.

¡A nosotros nos encantó!

6 comentarios en “10 cosas que ver y hacer en Heidelberg en un día

  1. Hola… los estoy leyendo ya que estoy preparando mi viaje por el sur aleman.Buena informacion y hermnosas fotos. Cordiales saludos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola! Muchísimas gracias! Ojalá os sirva de ayuda nuestros posts! 🙂

      Me gusta

  2. Hola,
    Estamos preparando un viaje a Frankfurt para diciembre y pensamos ir un dia a Heildeberg, tus recomendaciones nos ayudan mucho.
    Gracias
    Carme

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Muchas gracias! Nos alegra mucho que os sirva de ayuda 🙂

      Me gusta

  3. Muchas gracias por la Información, está muy completa y bien redactada.
    Bonitas fotos y gracias por los enlaces, sin duda ha merecido la pena leerles para saber qué hacer en esa bonita ciudad.
    Saludos cordiales,

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias! A vosotros por leernos. Esperamoa que os haya servido de yaudat 🙂

      Me gusta

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