30 cosas que ver y hacer en Roma en 3 días

Roma es única, inimitable y para muchos, una de las ciudades más increíbles del mundo.

Y razón no les faltan.

Porque la Ciudad Eterna ha sido tan importante a lo largo de la historia que hoy día es todo un museo al aire libre.

En ella, restos de más de 2.000 años conviven con algunas de las iglesias más impresionantes del mundo o con las fuentes y plazas más bonitas que jamás se hayan construido.

Incluso tiene un país independiente: El Vaticano.

Pero Roma es mucho más que monumentos o restos arqueológicos. Roma son sus barrios, sus parques, sus miradores y por supuesto, sus habitantes y su conocido estilo de vida.

La Dolce Vita que tantas veces ha sido retratada en el cine y que nosotros, los turistas, no dudamos en sentirnos momentáneamente como ellos.

Como podéis imaginar, Roma es enorme y tiene tanto por ofrecer, que se necesitarían muchos días para recorrerla. Pero lamentablemente, solemos disponer de mucho menos tiempo.

Así que os hemos preparado una selección de 30 cosas que ver y hacer en Roma en 3 días:

1. Alucinar con el Coliseo

Sí o sí debemos empezar por el monumento más importante de toda Roma.

Y es que visitar una de las 7 maravillas del mundo no es algo que se haga todo los días.

2.000 años siendo el estadio más grandioso que jamás haya construido la humanidad. Los habrá más grandes y modernos, pero el Coliseo siempre será el ESTADIO con mayúsculas.

En su interior, 60.000 almas saciaban su sed de sangre a través de las luchas de gladiadores o se divertían con las recreaciones de las grandes batallas que tan grande hicieron al imperio.

Podríamos decir que, después de tanto tiempo, es un milagro que haya llegado en estas condiciones, habiendo sobrevivido a terremotos, guerras, años de abandono y a un continuo expolio.

No obstante, el Coliseo ha ido perdiendo muchos de sus elementos característicos, por lo que si hoy día impresiona, imaginaos la sensación que debían tener los romanos o los viajeros cuando se paraban ante él.

No había nada igual hasta la época.

Hoy día, esa admiración sigue igual de presente con millones de turistas que se adentran cada año a esta ventana al pasado.

Precisamente esta gran número de turistas exige algo de planificación, ya que las colas que se forman para comprar las entradas pueden llegar a ser bastante largas (a veces llegan a las 2 horas).

Pero que no cunda el pánico, ya que existen varias opciones para saltarte las colas. Eso sí, el control de seguridad siempre habrá que hacerlo y éstas siempre generan alguna espera de más.

Hay que considerar que la entrada al Coliseo es conjunta con la del Foro y el Palatino y tiene una duración de 24 horas aunque con un solo acceso por monumento. Hay también unas entradas especiales llamadas «full experience» con diferentes opciones y acceso a partes restringidas con la entrada estándar.

Las 4 opciones que existen a día de hoy para saltarse las colas son:

  1. Comprando en línea: reservando con antelación a través del sitio web oficial. Lo único que hay que tener en cuenta es que hay que pagar una tasa adicional de 2 € por cada entrada con respecto al precio de taquilla. Pero 2 € frente a evitarse colas de 2 horas bien merece la pena.
  2. Tarjetas Turísticas: podrás acceder con las dos tarjetas turísticas de la ciudad: OMNIA Card y Roma Pass. No obstante, tendrás que hacer igualmente la reserva y pagar la tasa adicional.
  3. Comprando la entrada en las taquillas que NO son del Coliseo: la taquillas del Foro suelen tener unas colas mucho más cortas y así puedes visitar primero el Foro y el Palatino y luego ir al Coliseo sin esperar colas. Lo que ocurre es que este truco ya se lo sabe todo el mundo y por tanto, las colas también son cada vez más largas. Pero siempre se puede intentar.
  4. Visitas Guiadas: para nosotros, ésta es una gran opción si no te quieres perder nada de lugar y además, saltarte las colas. Puedes reservar esta Visita Guiada por el Coliseo, Foro y Palatino, en una completísima visita de 3 horas acompañados de un guía experto y en español. También existe esta combinación de Vaticano + Coliseo, Foro y Palatino en una visita de más de 6 horas. Y para terminar, también están estas visitas guiadas de Coliseo Subterráneo y Arena + Foro y Palatino y la de Coliseo, Foro y Palatino + Arena de Gladiadores.

Por cierto, mucho cuidado con los gladiadores que hay en los alrededores. Son bastante agresivos. Además, siempre hay que pasar un control de seguridad que evita llevar mochilas de gran envergadura, ya que no os dejarán pasar.

💶 Precio: entrada estándar 24 h combinada para el Coliseo, el Foro y el Palatino:

  • Adultos: 16 €
  • Reducida (ciudadanos de la UE entre 18 y 24 años: 2 €
  • Menores de 18: gratis
  • Incluida en la OMNIA Card y Roma Pass

Consultar en la web oficial el precio de las otras opciones de entrada.

🕓 Horario:

El horario de apertura siempre son las 9:30 pero el horario de cierre va en función del mes. En Invierno, el último pase suele ser a las 16:30 y en el resto de meses de 17:30 a 19:15. Lo mejor es consultar los horarios actualizados en la web oficial.

ℹ️ Información: www.parcocolosseo.it/es/

2. Pasear entre los restos del Foro romano y del Cerro Palatino

Ubicado justo a lado del Coliseo, será el lugar que más te tele-transportará a la antigua Roma.

Y es que fue aquí donde se desarrollaba la vida política, económica y cultural del antiguo imperio.

Puede ser complicado hacerse una idea de la grandeza de este lugar, pero solo hay que ir fijándose en las marcas de cada una de las parcelas y los restos que milagrosamente han llegado hasta nuestros días.

Porque cuando cayó el imperio, este lugar se convirtió rápidamente en un lugar olvidado, siendo expoliado y enterrado poco a poco.

Durante siglos y siglos, Roma le dio la espalda hasta el siglo XX, cuando se realizaron las excavaciones.

Aquí hay mucho por ver y lo mejor es empezar con el Cerro Palatino, una de las 7 colinas de Roma.

Aquí están las ruinas de los palacios de los emperadores y donde se dice que se originó la civilización, alrededor del año 1.000 a.C. a través de la leyenda de la Loba capitolina y de Rómulo y Remo.

Desde aquí se obtienen unas excelentes vistas del foro.

Una vez abajo, llegamos a la Vía Sacra, que era la calle más importante de Imperio comunicando el Coliseo con la Plaza de Campidoglio.

Aquí te sentirás como un romano más.

Solo hay que dejar que la mente viaje y nos imaginemos paseando entre los impresionantes templos que aquí se levantaban, como el de Saturno, el de Antonino y Faustina, La Curia, la Columna de Foca, la Basílica de Majencio y Constantino, …

Y por supuesto, contemplar los imponentes Arco de Tito y Arco de Severo Séptimo.

Para terminar, dirígete al extremo que hay pegado al Coliseo. Desde aquí tendrás una panorámica perfecta del anfiteatro, posiblemente la mejor.

3. Visitar el Arco de Constantino

De todos los arcos que hay en Roma, éste es el más impresionante gracias a sus 21 metros de alto.

Ubicado a las espaldas del Coliseo, viene a celebrar la victoria de Constantino en la Batalla del Puente Milvio siendo construido con trozos de edificios anteriores.

Seguro que acaba en más de una foto de vuestro viaje.

4. Contemplar el Mercado de Trajano

Muy cerca del Coliseo se ubica el que es considerado el primer centro comercial cubierto de la historia.

Construido en los años 107 y 110 por orden del Emperador Trajano, albergaba hasta 150 establecimientos divididos en hasta 6 niveles.

Lo increíble es, que a pesar de tener casi 2000 años, se ha conservado bastante bien.

Justo al lado está también el Foro de Trajano que cuenta con una columna de 38 metros altura y con unos relieves tallados que narran las victorias del emperador además de ser el lugar en el que esparcieron sus cenizas.

Desde la Via dei Fori Imperiali se ve buena parte del recinto, aunque cómo no, también se puede visitar.

💶 Precio: entrada normal 12,5€ y reducida 10,5€.

🕓 Horario: Martes a Domingo de 9:30 a 19:30

ℹ️ Información: www.mercatiditraiano.it

5. Pisar el suelo de la Plaza de Campidoglio y entrar a los Museos Capitolinos.

Los Museos Capitolinos están ubicados en la monumental Piazza de Campidoglio.

Esta plaza es posiblemente una de las más bonitas de toda la ciudad y está presidida por una réplica de la Estatua de Ecuestre de Marco Aurelio, la mejor conservada de todo el Imperio. Y es que en la Edad Media se salvó de la fundición por una errónea creencia de que se trataba del Emperador Constantino.

La original está bien a salvo dentro del museo, en el Patio del Palazzo Nuovo.

No dejes de fijarte en el suelo de la plaza, ya que tiene unos anillos concéntricos que fueron diseñados por el mismísimo Miguel Ángel.

Los Museos Capitolinos son considerados como el museo público más antiguo del mundo y está dividido en dos edificios: el Palacio de los Conservadores y el Palacio Nuevo.

En su interior, además de la estatua ecuestre, no deber perderte la loba que alimentó a Rómulo y Remo, la Venus Capitolina, la Cabeza de Medusa o los restos de la colosal estatua de Constantino.

Por cierto, en uno de los laterales de la plaza, en Via de Campidoglio, hay un precioso arco que le da un toque muy chulo a la calle.

💡Si te interesa mucho este monumento, puedes reservar esta visita guiada por los Museos Capitolinos y alrededores.

💶 Precio:

  • Entrada normal 12,5€ y reducida 10,5€
  • Incluido en la OMNIA Card y Roma Pass.

🕓 Horario: Martes a Domingo de 9:30 a 19:30

ℹ️ Información: www.museicapitolini.org

6. Ver el atardecer desde Via Campidoglio

Desde la calle que antes comentábamos están las mejores vistas al Foro Romano.

Realmente, no es ni un mirador, pero al estar en algo de altura, nos brinda con la mejor panorámica del Foro.

Nuestro gran consejo es que te vengas al amanecer o atardecer para ir viendo como se van iluminando cada uno de los templos y restos.

Posiblemente no conseguirás una mejor postal de Roma.

7. Apuntarse a algún free tour

Una ciudad como Roma debe recorrerse con ayuda y para ello no hay nada mejor que apuntarte a algunos de los muchos free tours que se ofertan.

Los hay para todos los gustos y temáticas.

Estos son algunos de ellos:

8. Decansar en la Isla Tiberina

Como ya hemos dicho antes, Roma, con tantos turistas, tráfico y movimiento, puede llegar a saturar un poco, así que encontrar rincones tranquilos siempre es de agradecer.

La Isla Tiberina es uno de estos lugares.

Se trata de una pequeña isla de 70 metros ubicada en medio del río Tíber. Se accede a ella a través de los puentes Fabricio y Cestio.

Desde aquí podrás ver también el Ponte Rotto, con los restos del que fue el primer puente sobre el río.

9. Pasear por el pintoresco Trastevere

Si quieres disfrutar de la auténtica Roma, la de las pequeñas callejuelas adoquinadas, de yedras colgando de las fachadas o de las pequeñas trattorias, tendrás que dejarte caer por el Trastevere.

Para muchos, el barrio más bonito de la ciudad.

No seremos nosotros quienes lo afirmemos, pero seguramente no van muy desencaminados.

El Trastevere es para perderse sin rumbo por sus pequeñas callejuelas, tanto de día como por la noche.

Todo el barrio está lleno de pequeños restaurantes y tiendas de artesanía que le dan ese toque bohemio que tanto gusta.

De las decenas de calles bonitas que hay, hay dos que no te deberías perder.

Una de ellas es Via in Piscinula, que es perfecta para una pequeña dosis de postureo.

Viccolo della Torre es otro de los callejones que también merecen una foto.

Para terminar, visitar la iglesia más importante del barrio, Santa María in Trastevere, que además, es una de mas más antigua de la ciudad.

Está ubicada en una bonita plaza y su fachada contiene una mezcla de estilos arquitectónicos.

Y cómo no, en el Trastevere hay que comer por lo menos alguna vez. Y es que como dijimos al principio, el barrio está lleno de restaurantes. Nosotros fuimos a Carlo Menta, bastante conocido por sus precios asequibles y que tenemos que decir que comimos de maravilla.

💡Un buen plan sería hacer este Tour Gastronómico por el Trastevere.

Por cierto, a la espalda del Trastevere está la colina de Gianocolo que desde su punto más alto hay uno de los mejores miradores de la ciudad.

10. Disfrutar con la comida

Que en Italia se come bien no es ningún secreto y obviamente, en Roma, se come de maravilla.

Eso sí, siempre hay que ir con los restaurantes bien estudiados o si no, con los ojos bien abiertos, a no ser que os queráis llevar alguna mala experiencia.

En Roma hay trattorias para aburrir y algunas de ellas tienen una relación calidad/precio bastante buena.

Bajo nuestra experiencia, el mejor consejo es que tratéis de evitar los restaurantes ubicados en las plazas principales. Suelen ser, por regla general, muchos más caros y a veces, una calidad que no va con el precio.

Un clásico atrapa turistas.

Así pues, mejor ir a aquellos restaurantes más escondidos o alejados de los puntos más turísticos. Verás como cambia la cosa.

Por ejemplo, a nosotros nos encantó la Pizzería Baffetto, un pequeño local antiguo ubicado en unos de los callejones que hay cerca de la Piazza Navona.

También fuimos Trattoria Luzzi, ubicado en una de las callejuelas que dan al Coliseo. Sitio batato, bueno y empleados amables.

Por cierto, tampoco te puedes marchar de de la ciudad sin pillar un trozo de pizza al taglio, la comida rápida de Roma.

💡Si la comida es lo que te mueve y disfrutas cocinando, apúntate a este Taller de Pizza Italiana o a este otro Taller de Pasta y Tiramisú.

11. Tomarse un buen gelato

Porque si en Italia se come bien, no digamos ya con el postre.

Y la estrella es, por supuesto, el helado o como ellos denominan el gelato italiano.

Hay cientos de heladerías por toda la ciudad pero hay dos que son muy conocidas por la gran cantidad de años que llevan abiertos.

Una de ellas es la clásica Giolitti, ubicada en la Via Uffici del Vicario.

Dicen que es el mejor helado de Roma y aunque no lo podemos afirmar, tenemos que decir que están buenísimos.

La otra que compite por el puesto de mejor helado de Roma, es la de San Crispino, situado en la Via della Panatteria, muy cerca de la Fontana di Trevi.

Y tenemos que decir que también están espectaculares.

Experiencia obligada. 🙂

12. Beber como un romano

En Roma hay muchas fuentes públicas y además, con una agua que es considerada como una de las mejores para una ciudad de este tamaño.

Pero si quieres beber como un romano, hay que tapar el agujero inferior del caño curvo, llamado nasone. De esta forma, el agua saldrá disparada por el agujero superior siendo mucho más sencillo beber.

¡Así es como se bebe!

13. Asombrarte con el tamaño del Panteón de Agripa

Con el privilegio de ser el edificio mejor conservado de todo el Imperio Romano, el Panteón de Agripa no sólo es una visita obligada, sino que además, hay que conocer algunos de sus detalles arquitectónicos y curiosidades.

Y es que es, sin duda alguna, una de las obras maestras del imperio.

El Panteón, construido por orden del Emperador Adriano entre los años 118 y 125, fue en su origen un templo dedicado a los dioses. No obstante, hoy día es una iglesia e incluso en uno de sus nichos descansan los restos de Rafael.

Su elemento más importante es su impresionante cúpula de hormigón (sin armar), una cúpula que fue toda una revolución hasta la fecha y que a día de hoy sigue siendo la más grande del mundo.

Jamás se había construido algo igual, desafiando las reglas de la arquitectura.

En su punto más alto hay un óculo de 9 metros que nunca se ha cerrado y que permite la entrada de la luz natural. Y en los días de lluvia, el agua también entra sin ningún tipo de problema.

Su geometría es perfecta y de hecho, la distancia entre el suelo y la cúpula es la misma que su diámetro.

Si su interior es único, el exterior tampoco se queda corto gracias a las 16 columnas de granito que presiden la fachada.

Y todo ello, en una ubicación privilegiada, la preciosa Piazza della Rotonda y sus famosas (y peliculeras) cafeterías.

Y pensar que tanto la cúpula como el tejado estuvieron cubiertos de placas de bronce, siendo fácil de imaginar un edificio aún más bello.

Está claro que El Panteón fue, es y será por siempre uno de los edificios más singulares de todos los que haya levantado la humanidad.

💡Entrar al Panteón es gratis y os podéis imaginar las colas que se forman. Nuestra recomendación es ir bien temprano o a última hora.

💶 Precio: gratis

🕓 Horario: Lunes a Sábado de 8:30 a 19:15 y Domingo de 9:00 a 17:45.

ℹ️ Información: www.pantheonroma.com

14. Ver la vida pasar en Piazza Navona

La Piazza Navona es otro de los rincones must de Roma.

Punto de encuentro tanto de turistas como locales, es posiblemente la plaza más monumental de la ciudad gracias a sus tres impresionantes fuentes y la Iglesia Santa Agnese in Agone.

La más impresionante de ellas es la Fontana dei Quattro Fiumi (Cuatro Ríos), en la cual se representan de forma simbólica el río más importante de cada uno de los 4 continentes que se conocían hasta ese momento (Danubio, Ganges, Nilo y Río de la Plata).

Las otras dos fuentes son las de Nettuno y del Moro.

💡Si quieres saber más sobre ellas, puedes reservar este paseo con guía por las plazas y fuentes de Roma.

Como curiosidad, decir que la forma ovalada de la plaza no es casualidad. Y es que aquí, o mejor dicho bajo tierra, estaba el Circo Dominicano, el cuál podía albergar hasta 30.000 personas. De hecho, incluso se recuperó el. estadio en el siglo XVI, pero poco a poco fue convirtiéndose en la plaza que es hoy.

Por cierto, no te vayas de la plaza sin antes comerte un buen trozo de tiramisú. Y es que aquí está Two Sizes, considerado como uno de los mejores de la ciudad.

15. Subir los escalones de la Plaza de España

La Plaza de España es otro de esos rincones en el que se aglutinan los turistas y que incluso puede llegar a ser agobiante.

No obstante, es otra visita obligada y aunque no esté en vuestros planes, tarde o temprano os encontraréis en ella.

Y es que algunas de las calles más importantes de Roma desembocan en la plaza, una plaza decorada con la bonita Fontana della Barcaccia (Fuente de la Barcaza) y las famosas escaleras de la Iglesia de Trinità dei Monti.

El nombre es debido a que aquí es donde está la embajada de España, que curiosamente, es la que lleva más tiempo de forma permanente en el mundo, desde el 1647.

Rodeado de multitud de restaurantes y puestos de comida para llevar, son muchos los turistas que se sientan en los bancos mientras disfrutan de la deliciosa comida italiana.

Al igual que en Piazza Navona, también es un buen plan tomar un tiramisú, en este caso de Pompi, también en la lista de los mejores de la ciudad.

16. Visitar el Castelo Sant’Angelo

Aunque no lo parezca, se trata de un mausoleo construido para el Emperador Adriano en el año 139. Pero su uso fue cambiando durante los siglos, desde prisión hasta llegar a ser usado por los Papas.

De hecho, desde esta fortaleza hay un pasadizo secreto (el Passetto) que conecta con la Ciudad del Vaticano con el fin de proteger la vida del Papa en las invasiones.

Es otro de esos monumentos que hay que visitar sí o sí en Roma.

Está ubicado a una de las orillas del Tíber y su entrada es espectacular, a través de un precioso puente decorado por detalladas estatuas.

Desde su interior se puede acceder a una terraza superior desde la que se tienen unas excelentes vistas de toda la ciudad.

💡Si te interesa mucho este monumento, puedes reservar este Tour por el Castillo de Sant’Angelo con subida a la terraza.

💶 Precio:

  • Entrada normal 13€ y reducida 3€
  • Incluido en la OMNIA Card y Roma Pass.

🕓 Horario: todos los días de 9:00 a 19:30

ℹ️ Información: www.castelsantangelo.beniculturali.it

17. Maravillarte con la postal desde el Puente de Umberto I

Y es que desde este puente podrás disfrutar de una de las panorámicas más bonitas de la ciudad.

En primer plano, el Puente de Sant’Angelo y al fondo, la omnipresente cúpula de la Iglesia de San Pedro.

Nuestra recomendación, es venir a última hora del día.

Os váis a enamorar de su luz…

18. Lanzar una moneda a la Fontana di Trevi

Sí, muy típico. Muy kitsch.

Pero, ¿no váis a lanzar una moneda a la fuente más famosa del mundo?

Pues sí, hay que hacerlo. Y con mucho gusto. 🙂

Una para volver a la ciudad y dos para encontrar el amor. Incluso se dice que tres para casarte.

La origen de esta tradición, como tantas otras de la ciudad, está en una película, en este caso «Tres Monedas en la Fuente». Como podéis imaginar, al día son muchas las monedas que caen a la fuente, casi 1 millón de euros al año que son destinados a acciones benéficas.

Aunque desde la época romana ya había una fuente (era el punto final del acueducto Aqua Virgo), su aspecto actual es del 1762, con sus 20 metros de anchura, 26 de altura y con la escultura de Neptuno presidiendo la fuente.

Su nombre deriva de Tre Vie, ya que esta plaza es el punto de encuentro de tres calles.

Hay que tener en cuenta que es un lugar pequeño y encima de los más famosos, estando a rebosar de turistas la mayor parte del día. Lo mejor es ir a primera o última hora del día.

Además, de noche, es simplemente preciosa.

19. Ver tres fronteras desde una cerradura

Una ciudad de la talla de Roma tenía que esconder multitud de lugares anecdóticos y éste, sin lugar a dudas, es uno de ellos.

Y es que a través de una pequeña mirilla es posible contemplar tres fronteras distintas.

Sí, tal y como lo lees.

Y es que estamos ante la puerta del Palacio de los Caballeros de Malta (Priorato dei Cavalieri di Malta), un recinto que goza de extraterritorialidad, perteneciendo a la Orden de Malta.

Y desde la pequeña cerradura, se ve la cúpula de la Iglesia de San Pedro perfectamente encuadrada entre los jardines de la villa, una cúpula que como sabéis, también pertenece a otro Estado.

Y tú, mientras, ojeando desde suelo italiano.

No sé a vosotros, pero a nosotros estas curiosidades nos encantan.

Eso sí, ármate de paciencia, ya que cómo todo lo que hay en Roma, las colas son inevitables.

20. Comprar algo en el Mercado de Campo dei Fiori

Es el mercado tradicional más famoso de Roma con cientos de puestos de pasta, frutas, carne, pescado, flores, cacharros de cocina y todo lo que os podáis imaginar.

A pesar de ser bastante turístico, es un buen lugar para contemplar el estilo de vida romano y es que para los italianos, comprar productos frescos es casi una obligación.

Está ubicado en la plaza Campo de’Fiori, presidida por la estatua de Giordano Bruno, que fue quemado por herejía en este mismo lugar.

Por la noche, el ambiente cambia por completo y los puestos dejan paso a las terrazas de los restaurantes y bares.

🕓 Horario: Lunes a Sábado de 7:30 a 13:30

21. Montarse en una Vespa

Si Nueva York tiene taxis amarillos y Londres autobuses rojos de dos plantas, en Roma, su vehículo cliché son las Vespas.

Y es que no hay algo más romano que éstas clásicas motos y en tu viaje no debería faltar alguna foto de ellas.

Además, ¿por qué conformarse con verlas?

Una de las actividades más chulas por hacer en Roma es contratar un tour de medio día en Vespa con conductor, conduciéndola tú mismo detrás de un guía o simplemente a tu aire.

22. Entrar a la Basílica de San Pedro

Llegamos al lugar más importante de todo el catolicismo.

La Plaza de San Pedro es de esos lugares que uno está harto de verlo en informativos y cómo no, debemos al menos acercarnos para verlo en persona, seas o no creyente.

La plaza es majestuosa y sería extraño que no hubieran instaladas sillas para algún acto o evento.

Hasta 300.000 almas caben en ella y es que su gran envergadura fue pensado para ello.

En los laterales hay dos columnatas con decenas de estatuas y en el centro, un obelisco traído desde el antiguo Egipto.

Pero aquí, lo realmente importante es acceder a la Basílica de San Pedro, una entrada que es gratuita.

A las puertas de la Basílica nos darán la bienvenida la colorida Guardia Suiza, compuesta únicamente por suizos católicos con edad comprendida entre los 19 y 30 años.

¿Sabéis quién diseñó sus coloridos uniformes?

Pues cómo no, Miguel Ángel. Este hombre estaba metido en todo…

Una vez dentro, será difícil no impresionarse con todo lo que hay en su interior.

Nada más entrar, a la derecha, La Piedad de Miguel Ángel, una de sus obras más importantes y que hoy día está tras un cristal después del atentado que sufrió en el año 1972, cuando un perturbado mental dañó la escultura con un martillo.

Al fondo, el gigantesco Baldaquino de Bernini, hecho con el bronce que cubría el Panteón de Agripa.

También hay que ver la Estatua de San Pedro, desgastada por la tradición de frotarle el pie.

Otro imprescindible es subir hasta la cúpula, pero para ello hay que preparar el cuerpo ya que hay que subir más de 500 escalones (300 si haces una parte en ascensor), pero creerme que las vistas merecen la pena.

Se trata del punto más alto de Roma sin estar en Roma…

La subida a la cúpula cuesta 10 € si haces una parte en ascensor y 8 € haciendo todo a pie. Solo se puede pagar en efectivo y no está incluida en ninguna tarjeta turística. Otra opción es contratarlo desde aquí, aunque la entrada es bastante más cara.

💡Si vas a subir a la cúpula, hazlo antes de entrar a la Basílica. La cúpula tiene su propia cola y una vez bajes de ella saldrás al interior de Basílica sin tener que pasar por las colas.

Para terminar, decir que también se puede visitar Necrópolis del Vaticano, donde se supone que está la tumba original del Apóstol San Pedro.

Hay que reservar con bastante antelación, ya que está limitado a un número muy reducido de visitantes. Tendrás que hacerlo a través de sitio oficial www.scavi.va y el precio de la entrada es de 13€. También puedes contratar esta visita guiada que también incluye el guía para la Basílica.

Cómo no, todo lo relacionado con el Vaticano va ligado a largas colas de acceso y las de la Basílica son también bastante conocidas. Pero no te preocupes, existen alternativas para saltarte las colas:

  • Visitando primero los Museos Vaticanos. Al salir de la Capilla Sixtina hay dos salidas, salida «público normal» y la de los grupos. Pues bien, si sales por la de los grupos, llegarás directamente al interior de la Basílica, sin tener que pasar por ni una sola cola. Esta opción está temporalmente cerrada por las restricciones Covid-19.
  • Contratando una visita guiada por la Basílica de San Pedro
  • Subiendo primero a la cúpula
  • Visitando primero la Necrópolis

Y si dispones de ninguna de las anteriores opciones, mejor es ir a primera hora o a la hora de comer ya que las colas siempre son menores.

🕓 Horario:

  • Desde octubre hasta marzo: de 7:00 a 18:30 horas.
  • Desde abril hasta septiembre: de 7:00 a 19:00 horas.
  • La cúpula abre una hora después y cierra una hora antes.

23. Recorrer los Museos Vaticanos

El Vaticano es otro de los rincones que se deben visitar sí o sí en un viaje Roma.

Es algo normal, ya que en su interior están los Museos Vaticanos, 7 kilómetros de museo con todo lo que los Papas han acumulando a lo largo de los siglos, siendo hoy día una de las colecciones más importantes y extensas del mundo.

Por todo ello, hay que tener presente que una visita al Vaticano requiere de tiempo, mínimo medio día o más.

En su interior hay de todo: obras de artes, restos arqueológicos, pinturas, tapices, mapas e incluso arte contemporáneo.

De todas estas obras, hay una que acapara todas las miradas: La Capilla Sixtina.

Se trata de la obra culmen de Miguel Ángel y posiblemente una de las pinturas más importantes que jamás se haya hecho.

En ella se representa La Creación de Adán y el Juicio Final y ha sido testigo de todas las elecciones de los Papas, ya que es aquí donde se reúne el cónclave.

Otra de las atracciones que también acapara miradas, sobre todo de los aficionados a la arquitectura, son las Escaleras Helicoidales, con dos rampas que no se cruzan entre sí.

No obstante, a pesar de la importancia del museo, la visita puede convertirse en una decisión de amor y odio, ya que habrá que armarse de paciencia para soportar las interminables colas de entrada.

No obstante, existen varias formas de evitar las colas:

  • Reservando con antelación en la web oficial y pagando 4€ de tasa. Importante: actualmente por las restricciones Covid-19 no hay que pagar esa tasa.
  • Disponiendo de la OMNIA Card, aunque también hay que reservar.
  • Comprando una entrada de primer acceso.
  • Contratando una visita guiada. Es muy interesante ya que te llevarán a las obras mas importantes. Hay varias opciones, pero la más común es contratar esta visita guiada por el Vaticano. También puedes contratar una visita guiada pero en primer acceso, disfrutando de los museos sin aglomeraciones.

💶 Precio: estándar 17 € y reducido 8 € (menores de 6 a 18 años y estudiantes)

🕓 Horario: Lunes a Sábado de 9:00 a 18:00. Último pase a las 16:00.

ℹ️ Información: www.museivaticani.va

24. Perderte por el barrio judío

Recorrer el barrio judío es otra de las mejores cosas que puedes hacer en Roma.

Se trata de un barrio, que como podéis imaginar, sufrió mucho durante la época fascista. Gran parte de los judíos fueron enviados a campos de concentración con en el final que lamentablemente todo sabemos.

Hoy día, hay placas que ponen nombre a todas aquellas familias rotas para siempre.

Nuestro consejo es que te pierdas por el barrio, aunque no te olvides de pasar por la Via della Reginella, una de las calles más bonitas de la zona.

Además, en este barrio también podemos encontrar el teatro más antiguo del imperio: el Teatro Marcelo.

Sólo quedan algunos restos perfectamente integrados en las construcciones de las viviendas junto a las ruinas del Templo de Apolo.

Y es que Roma también es eso, un mix de construcciones de distintas épocas que tuvieron que mezclarse para que la ciudad siguiera adelante.

Y si se podía utilizar una parte del teatro como fachada del edificio, pues se hacía sin miramientos.

💡Si quieres conocerlo en profundidad, contrata esta visita guiada por el Trastevere y el barrio judío.

25. Ver los restos de Largo di Torre Argentina

Perteneciente también al barrio judío, la zona arqueológica de Largo di Torre Argentina podría pasar desapercibida entre tantos restos pero en ella, ocurrió uno de los episodios más importantes de la historia de Roma: fue donde asesinaron a Julio César.

Para ser exactos, en la Curia de Pompeyo.

Aunque hay que decir que le lugar exacto del asesinato fue resuelto hace muy pocos años (2012) al más puro estilo de CSI.

Además, Torre Argentina es el hogar de cientos de gatos y de hecho, existen las gattaras, unas mujeres que se encargan de alimentarlos, darles mimos e incluso buscarles hogar.

26. Decepcionarte con el Circo Massimo

Nuestra siguiente parada es el claro ejemplo de que en Roma hay tanta historia que a veces es difícil de conservar.

Se trata del famoso Circo Máximo y que a muchos nos decepciona al darnos cuenta de que se trata de un mísero descampado al que los romanos vienen a hacer deporte o sacar a sus mascotas.

Hay que soltar mucho la imaginación para visualizar la grandeza de la que era una de las instalaciones más importantes de todo el imperio.

Aquí era donde se hacían las carreras de cuadrigas, tan representadas en el cine, como Ben-Hur y que por sus dimensiones, permitía albergar hasta 250.000 personas.

Una burrada para aquella época.

Esto también es Roma. La grandeza de un imperio olvidado en un descampado.

Por cierto, muy cerca está también la Iglesia Santa María in Cosmedin aunque tal vez no te diga mucho el nombre. Pero lo que hay a la entrada sí que lo es: la Bocca della Verità.

Lo curioso es que se tiene la creencia de que se realmente se puede tratar de una tapa del alcantarillado (Cloaca Máxima) y la fama actual es fruto de la película Vacaciones en Roma y la escena de Audrey Hepburn metiendo la mano.

La turistada es meter la mano y según la leyenda, a los mentirosos les morderá.

27. Adentrarte en las Catacumbas de San Calixto

El cristianismo, a sus inicios, fue una religión prohibida y perseguida en la antigua Roma y los fieles tenían que llevar en secreto sus creencias.

Una de las más importantes estaban relacionadas con la muerte. Y es que si lo romanos incineraban los cuerpos, en el cristianismo los enterraban y de ahí surgió la necesidad de crear catacumbas.

Unas galerías con kilómetros de distancia en el que los católicos, además de enterrar a sus fieles, podían seguir su religión en la sombra.

Así, poco a poco, fueron surgiendo multitud de ellas (hay unas 60 sólo en Roma), muchas de ellas por la zona de la Via Appia Antica, a las afueras de la ciudad.

La más conocida son las de San Calixto y adentrarse en ellas es descubrir una Roma completamente distinta.

Hay que decir que no es una visita apta para claustrofóbicos. Eso sí, siempre será con guía.

💡Si os interesa mucho esta visita y no os queréis complicar la vida (está algo alejado del centro), puedes contratar esta Excursión a las Catacumbas y la Vía Appia.

💶 Precio: estándar 8 € y reducido 5 € (menores de 7 a 16 años y estudiantes)

🕓 Horario: Miércoles cerrado. Resto días de 9:00 a 12:00 y 14:00 a 17:00

ℹ️ Información: www.catacombesancallisto.it

28. Recorrer la Via Appia en bicicleta

Una vez visitadas las catacumbas, aprovechamos el haber llegado hasta aquí para recorrer una de las vías más antiguas y que mejor se conservan del Imperio: la Via Appia Antica.

Fue construída en el año 312 a.C con el objetivo de unir Roma con el sur de Italia y a lo largo del camino podremos ir contemplando restos de villas, mausoleos e incluso un circo en plena campiña romana.

Es todo un privilegio poder pisar este suelo adoquinado, el mismo por el que legiones, viajeros y comerciantes han ido usando durante siglos.

💡Nuestra propuesta es hacerla en bicicleta, la cual se puede alquilar en www.parcoappiaantica.it. El precio es de 4 €/hora o 16€ el día completo. También puedes contratar ese Tour en bicicleta por Roma, donde una de sus rutas a elegir es la Via Appia.

29. Relajarte en los Jardines de Villa Borghese

Ubicado al norte de Roma, Villa Borghese es el parque público más grande de Roma y el lugar ideal para desconectar unas horas de las hordas de turistas y el ajetreo de la ciudad.

En él, podrás pasear por amplias calles a la sombra y entre bellas esculturas, fuentes y monumentos que convierten el paseo en una gozada.

Eso sí, la foto más famosa del parque es el lagghetto Di Villa Borguese sobre el que reposa el templo de Esculapio rodeado de barquitas.

Como curiosidad, su perímetro forma un corazón casi perfecto, siendo toda una metáfora del romanticismo del lugar.

A veces, estos son los mejores momentos de un viaje, observando como los romanos vienen a relajarse y los pequeñuelos se divierten con sus padres.

Además, si te gusta el arte, tienes una cita en la Galería Borghese, considerado uno de los mejores museos del mundo gracias a obras de la talla de Rafael, Tiziano, Caravaggio o Rubens. Una colección que fue posible gracias a Scipione Borghese, mecenas de Bernini y coleccionista de arte.

💡La única forma de conseguir entrar es reservando con antelación (se agotan bastante rápido) en la web oficial. Está incluída en la OMNIA Card y Roma Pass, pero hay que reservar igual. También puedes contratar esta Visita Guiada.

Por cierto, en este parque también está la Galleria Nazionale d’Arte Moderna y el Museo Nazionale Etrusco.

30. Disfrutar de un buen atardecer desde la Colina de Pincio

Una vez recorrido el parque, no hay nada mejor que disfrutar de un buen atardecer en la Terraza de la Colina de Pincio, otro de esos miradores que no te debes perder.

Con vistas a la Piazza del Popolo, al Vaticano y a toda Roma, será de esas postales que se te quedarán grabada en la retina.

De hecho, esto fue lo último que vimos de la ciudad.

Todo estaba planeado para que nuestra última experiencia en la Ciudad Eterna sea de esta envergadura.

¡El mejor broche posible!

Información Práctica

Tarjeta Turísticas: ¿merecen la pena?

En Roma hay dos tarjetas turísticas: OMNIA Card y Roma Pass.

Ahora a bien, ¿traen a cuenta?

Pues considerando que ambas permiten entradas gratuitas a las principales atracciones, accesos sin colas o transporte ilimitado, ya adelantamos que sí que interesan.

¿Qué incluye la Roma Pass?:

  • Entrada gratuita a 1 o 2 atracciones sin colas (dependiendo de si es la de 48 o 72 horas)
  • Descuento en el resto de atracciones
  • Uso ilimitado del transporte público

¿Qué incluye la OMNIA Card?:

  • OMNIA Vatican Card 72 horas que da acceso a todas las atracciones del Vaticano + Autobús Turístico
  • Roma Pass 72 horas
  • Uso ilimitado del transporte público

¿Cuál comprar?

Pues dependerá del tipo de viaje que vayáis hacer y lo queráis visitar. Lo mejor es hacer cálculos comparando el precio de las entradas y de la tarjeta.

Puedes comprar la OMNIA Card aquí y la Roma Pass aquí.

Importante: aunque las tarjetas permiten saltarse las colas, habrá que reservar de todas formas tanto en el Coliseo, los Museos Vaticanos o la Galería Borghese.

Infórmate de todo lo que incluye cada tarjetas en www.romapass.it y www.omniavaticanrome.org.

Alojamiento en Roma

Roma, como cualquier otra gran ciudad, cuenta con infinitas opciones de alojamiento, aunque siempre habrá que reservar con antelación, ya que es normal que cuelgue el cartel de completo en temporada alta.

Las zonas de alojamiento más frecuentes son:

  • Centro: la mejor para ahorrar tiempo en desplazamientos pero también la más cara. Encuentra aquí tu mejor opción.
  • Termini: las inmediaciones a la estación de trenes es mucho más asequible aunque no se trata de la zona más segura de Roma. Es una opción muy popular y donde suelen estar los hostels. Busca aquí tu alojamiento.
  • Vaticano: estarás algo más alejado del centro, pero cuenta con alojamientos con buena relación calidad-precio. Busca aquí tu alojamiento.
  • Trastevere: esta opción mola mucho pero los precios son algo más altos y la ubicación un poco más alejada de las atracciones principales. Busca aquí tu alojamiento.
  • Monti: muy parecido al Vaticano, algo alejado del centro pero buena relación calidad-precio. Busca aquí tu alojamiento.

Como ir del aeropuerto al centro

En Roma hay dos aeropuertos, el de Leonardo Da Vinci ó Fiumicino, ubicado a 30 km del centro de la ciudad y el de Ciamonchino, a 15 kilómetros.

¿Cómo ir de Fiumicino al centro de Roma? :

  • Autobús: hay varias empresas y en todas ellas puedes comprar con antelación en cada una de sus respectivas webs: SIT Bus Shuttle, Autobús TAM Srl, Terravisión, Flixbus y Autobús del Aeropuerto de Roma. Los precios van desde los 4€ a 6€ y los horarios suelen ser de 08:00 a 00:30 desde Aeropuerto Fiumicino al centro y de 05:00 a 20:30 en el sentido contrario, aunque mejor consultar en las webs de cada empresa para asegurarse. También puedes comprarlo directamente aquí.
  • Tren: hay dos líneas:
    • Leonardo Express: 14 € con última salida a las 11 de la noche.
    • Línea Regional FL1: va por parada pero más o menos son unos 8€/persona.
  • Taxi: es una opción mas cara. Tienen una tarifa prefijada de 50€ pero cobran un suplemento por cada maleta.
  • Servicio Traslado: puedes reservarlo aquí.

¿Cómo ir de Ciampino al centro de Roma?:

  • Autobús: es la opción más barata, con un precio algo más barato que el aeropuerto anterior. Hay 3 empresas que operan la ruta: SIT Bus Shuttle, Terravisión y Autobús del Aeropuerto de Roma. También puedes comprarlo directamente aquí.
  • Taxi: opción más cara, más de 30€

¿Cómo moverse por Roma?

En Roma hay una excelente red de transporte público a pesar de tener un metro bastante limitado por razones que todos podemos intuir (el subsuelo está repleto de restos).

Así pues, no vais a tener problemas para moveros, aunque nuestro consejo es que la pateéis. Porque Roma se disfruta andando por sus calles e infinitos restos arqueológicos.

Pues hasta aquí esta pequeña guía que os llevará a conocer y vivir lo esencial de Roma.

Seguro que quedarán muchas cosas por ver y hacer, generando una necesidad de volver a ella.

Y es que Roma, al igual que ciudades como Nueva York, París o Londres, nunca nos importará volver a visitarlas.

Nosotros solo esperamos que Roma os guste tanto como a nosotros.

Ciao!

2 comentarios en “30 cosas que ver y hacer en Roma en 3 días

  1. Maravilloso itinerario para tres días. A mí, Roma, me encantó, ya he estado dos veces por allí y siempre queda algo que ver. En mi blog tengo un post también sobre Roma. Gracias por compartir!!!! Ciao.

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias!! Exacto, siempre quedará algo. Nosotros estamos deseando volver por tercera vez! Le echaré un vistazo a tu post!

      Le gusta a 1 persona

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